Adolescentes de 12 a 16 años

A partir de los doce años, los menores atraviesan una etapa de cambios rápidos  respecto a las edades anteriores. Entre otros cambios, uno de los más determinantes es que comienzan a probar alternativas de comportamiento diferentes a las que han aprendido de sus padres y escuela, caracterizándose porque se afianza el pensamiento independiente.

Por esto padres y madres se ven sorprendidos ante el nuevo rechazo que empieza a surgir entre sus hijos e hijas. Hasta este momento, menores que aceptaban la opinión, consejo y orientación de sus padres y madres parecen ahora rechazarlos por sistema.

Y, sin embargo, a pesar de que todos estos cambios son muy ciertos, la realidad es que la situación únicamente deriva en un problema cuando las familias no realizan los ajustes necesarios a esta nueva situación, considerante las nuevas características y deseos de los adolescentes.

Además de ello, también es frecuente que con el cambio de ciclo educativo y de centro se pongan de manifiesto dificultades que habían pasado desapercibidas hasta este momento. Sumar estas dificultades a los intensos cambios que ocurren a esta edad, con frecuencia, es demasiado para algunos ellos y se agrava o instaura una situación de Trastorno.

En el Grupo ALBOR-COH contamos con una amplia experiencia en psicología educativa y de la salud y, a diferencia del modo tradicional de actuar, analizamos la situación de cada menor y su familia, considerando tanto sus necesidades como sus fortalezas. Iniciamos la intervención con menores, con una valoración exhaustiva e integral de las características personales de cada menor y sus circunstancias familiares, escolares y sociales. La finalidad de esta evaluación es diseñar y ejecutar un Plan Individualizado de Ayuda al Desarrollo.

Objetivos

La atención al desarrollo de los menores preadolescentes requiere de un conjunto de intervenciones individualizadas, dependiendo de las características de situación, que tienen todas ellas como objetivos finales avanzar hacia la autonomía y la independencia del menor, logrando el mayor bienestar.

  • 1

    Evitar o reducir la aparición de problemas que tengan su origen en retrasos en la adquisición de habilidades académicas o personales.

  • 2

    Resolver situaciones de malestar emocional que dificulten el desarrollo de su potencial de aprendizaje.

  • 3

    Conseguir la adquisición de unas actitudes, hábitos y valores adaptativos, congruentes con las características de cada menor.

  • 4

    Desarrollar un autoconcepto ajustado y una autoestima elevada e independiente.

COORDINACIÓN familiar y educativa

La coordinación de los tres elementos del contexto de los menores es fundamental en la eficacia de las intervenciones. Dentro del contexto familiar hay padres, hermanos y, en ocasiones, otros adultos que constituyen un factor más o menos influyente en el mantenimiento de las dificultades. Acorde a los objetivos planteados y necesidades detectadas durante el proceso de evaluación, se planifica a la familia un conjunto de sesiones de asesoramiento con ellos.

Por su parte contexto escolar proporciona a los menores una buena parte de sus experiencias vitales, tanto con sus iguales como con adultos que no son de su familia. Por ello, toda intervención especializada superar problemas o situaciones difíciles durante su desarrollo, se beneficia de la coordinación con los diferentes profesionales del centro escolar.

Atención a menores de 12 a 16 años

El trabajo a realizar con los adolescentes tiene en consideración que ya poseen un conjunto de hábitos y habilidades más o menos consolidados a lo largo de la infancia. Así mismo, en estos momentos han empezado a formar sus propios valores y actitudes, desarrollando su propia estima personal mientras que conceden cada vez más valor al grupo de iguales y menos a los adultos.

Por los motivos anteriores, el trabajo con un adolescente implica una intervención centrada en el entrenamiento y modificación de habilidades y hábitos, pero también considerándolos como futuros adultos que empiezan a tener preferencias y deseos propios y se encuentran con problemas similares a ellos.

Protocolo de atención

Selección de técnicas de eficacia comprobada

Profesionales altamente cualificados y ajustados al menor

Intervención interdisciplinar con servicios integrados: Psicología educativa, clínica y mediación

Cooperación con profesionales externos

Metodología ajustada a las situaciones de cada familia

Evaluación de resultados.

Dificultades en el desarrollo de 12 a 16 años

  • Rendimiento Académico
  • Baja comprensión lectora
  • Razonamiento
  • Déficit de Atención

  • Retraimiento social
  • Agresividad, Violencia Familiar
  • Acoso y Bullying
  • Abuso de Tecnologías

  • Ansiedad / Fobias
  • Baja Autoestima
  • Inseguridad Personal
  • Perfeccionismo

  • Problemas con la alimentación
  • Negativismo – Desobediencia
  • Impulsividad
  • Consumo de sustancias