Atención temprana: menores de 0 a 6 años

Durante los primeros años, el desarrollo de los menores requiere la adquisición de nuevas y diversas habilidades de tipo motriz, sensorial y social. Hitos importantes en este desarrollo son el control postural, el gateo o los primeros pasos, interactuar con otras personas (sonreir, mirar y mantener la mirada, etc.) y las primeras palabras.

Este desarrollo se inicia desde el embarazo, siendo un proceso muy complejo, ligado a la evolución del sistema nervioso, pero muy influido por las condiciones del entorno. Dicho proceso resultará más o menos exitoso en función de las características biológicas del menor, las actuaciones de sus cuidadores principales y las experiencias que tenga con su ambiente.

De este modo, el correcto desarrollo desde el nacimiento hasta los seis años se encuentra muy condicionado por factores biológicos (genéticos o enfermedades) y psicosociales que interactúan entre sí. Cualquier alteración en alguno de ellos puede provocar retrasos en el desarrollo e incluso llevar a una situación de trastorno de diferentes tipos: cognitivo, motriz, sensorial, emocional, del lenguaje, de la conducta, e incluso un trastorno generalizado en el desarrollo.

Objetivos

 

Los objetivos de la Estimulación Temprana son:

  • 1

    Evitar la aparición de una situación de trastorno asociado a riesgos biológicos o psicosociales.

  • 2

    Reducir los efectos negativos de un déficit sensorial, motriz o cognitivo sobre el desarrollo.

  • 3

    Optimizar, hasta donde sea posible, el desarrollo completo en todas las áreas.

  • 4

    Satisfacer las necesidades de la familia y del entorno de menores con dificultades, desde los padres o tutores hasta los profesionales a cargo.

En el Grupo ALBOR-COHS trabajamos con un modelo biopsicosocial del desarrollo, según el cual damos la máxima importancia a todos los factores, personales y ambientales que podrían llevar a un trastorno. El origen de cualquier riesgo en el desarrollo puede ser de tipo biológico, psicológico o social, pero será la interacción de los tres lo que podría conducir a una situación de retraso en el futuro.

La Estimulación Temprana es un conjunto de técnicas y procedimientos estructurados en actividades con el menor, que tienen como objetivo aprovechar la plasticidad del cerebro en los primeros seis años de vida para lograr el máximo desarrollo posible de capacidades y competencias. Como se viene poniendo de manifiesto desde hace décadas, la Estimulación Temprana logra reducir e incluso hace desaparecer los posibles trastornos derivados de un problema biológico.

La intervención integrada con la familia y los profesionales a cargo de los menores, compartiendo con ellos las estrategias de estimulación y unas habilidades educativas eficaces, contribuye al éxito y bienestar futuros.

LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA FAVORECE EL BUEN DESARROLLO EN LA ESCUELA Y, EN GENERAL, EN LA VIDA