¿Por qué no debemos dejar de fumar?

Por qué no debemos dejar de fumar

¿Por qué no debemos dejar de fumar?

Aunque la primera impresión al leer este título sea de sorpresa, es imprescindible una explicación y eso es lo que os vamos a contar hoy en este post: ¿Por qué no debemos dejar de fumar?

¿Por qué no debemos dejar de fumar?

Los consejos al respecto son absolutamente los contrarios: fumar tiene enormes riesgos para la salud, por lo que deberíamos dejarlo cuanto antes.

Se nos suele decir que dejar de fumar es muy difícil, debido al poder adictivo del cigarrillo.

Sin embargo, dicha adicción no es tan potente como para hacer tan difícil su abandono, a diferencia de otras sustancias como la heroína o las drogas de diseño. En cuatro semanas se puede superar el síndrome de abstinencia y, sin embargo, muchos ex fumadores recaen tras meses o años sin fumar.

Entonces, ¿qué nos dice esto?

Que fumar es un hábito, no una adicción. Un hábito firmemente consolidado a lo largo de años de práctica diaria y horaria. A lo largo del día, en múltiples ocasiones, la persona fumadora lleva a cabo la conducta de fumar. Por si fuera poco, no hay que olvidar que se encuentra fuertemente asociado a contextos muy agradables: fiestas, nacimientos, encuentros con amigos e, incluso, relaciones sexuales.

El primer cigarrillo suele encenderse en un momento vital muy relacionado con estados de inseguridad personal y de autoestima baja o dependiente de los demás (como la adolescencia). Este comportamiento obtiene una gran aprobación social que, con el paso del tiempo, lo consolida como hábito y hace posible la adicción química.

A partir de ese momento ya tenemos una persona fumadora.

Dejando de Fumar

Cuando alguien busca ayuda profesional para dejar de fumar, ya tiene un hábito fuertemente arraigado, además de la adicción química. Pero centrar la atención en la química y no en el hábito sería un grave error.

Como exponía hace más de 30 años la psicóloga Judith Gordon, el éxito para superar el tabaquismo no debe centrarse en conseguir que las personas dejen de fumar.

La clave, exponía, es conseguir que la persona fumadora, que disfrutaba del acto y los efectos inmediatos de fumar, se vaya transformado en la persona que fue anteriormente: alguien a quien le desagradaba el humo, el olor y otras características del tabaco.

Y esto es posible conseguirlo, pero solamente con quienes hayan tomado la decisión de “convertirse en no fumadoras” y que no, simplemente, deseen “dejar de fumar”. 

Convertirse en personas no fumadoras

¿Y cuáles son los requisitos necesarios para lograr convertirse en una persona no fumadora?

Los siguientes:

  1. Manifestar un nivel de seguridad en sí misma elevado y percibirse  competente.
  2. Considerarse una persona valiosa y estimarse a sí misma, sin depender del valor o estima que los demás le muestren.
  3. Puede mantener su autoestima y su valía personal de manera independiente de sus logros.

Así que esta es la razón por la que no debemos dejar de fumar, debemos dejar de ser personas fumadoras.

Si quieres ser un “no fumador” puedes escribirnos, te ayudaremos.

Albor Psicología
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