Día Mundial de las Habilidades de la Juventud

DÍA MUNDIAL DE LAS HABILIDADES DE LA JUVENTUD

Día Mundial de las Habilidades de la Juventud

Este año 2020 ha captado toda nuestra atención en los efectos del coronavirus. La celebración del Día Mundial de las Habilidades de la Juventud no podía ser menos, centrando su temática en las consecuencias de la COVID-19 en los jóvenes. En este artículo anterior ya planteamos las dificultades a las que se enfrenta el alumnado de Infantil y Primaria tras el confinamiento.

Habilidades de la Juventud… ¿para qué?

Puede parecer una pregunta retórica, pero es importante contestarla: la respuesta nos ayudará a marcar el camino.

Desde nuestro planteamiento profesional, descartamos la idea de que el objetivo sea aprobar una u otra asignatura, o pasar de curso. Tampoco creemos que los objetivos de la educación consistan en saber resolver ecuaciones de segundo grado o en recordar fechas de acontecimientos históricos.

El objetivo sería, según nuestra opinión, lograr que los menores lleguen a ser adultos con éxito.

Día Mundial de las Habilidades de la Juventud – Adultos con éxito

Cada uno de nosotros podría proponer una definición de lo que es un adulto con éxito. En nuestra opinión, la respuesta se reduce a dos palabras: adaptación y bienestar.

Ser un adulto adaptado implica ser una persona que ha adquirido diversas habilidades con las que puede resolver multitud de situaciones vitales. Se incluyen, desde conseguir un trabajo, hasta abrir una cuenta en un banco, pasando por montar un mueble de IKEA o saber organizar una fiesta de manera autónoma e independiente.

Por otro lado, el bienestar es algo fácilmente reconocible: un predominio en la vida de los momentos de calma y tranquilidad, sumados a los de satisfacción y alegría. Los momentos de enfado, ansiedad o tristeza salpicarán nuestras vidas siempre, pero no serían predominantes si hablamos de vivir con bienestar.

Entonces… ¿qué habilidades y cómo lograrlas?

Identificado el objetivo, resulta más fácil ver la importancia de reconocer las habilidades necesarias para lograrlo:

  • Habilidades curriculares: Podríamos englobar aquí multitud de habilidades “técnicas”, relacionadas con lo académico y la tecnología, dado que ésta se encuentra muy  presente hoy en día. Saber dibujar planos, calcular perímetros y áreas, enviar un correo electrónico o instalar un antivirus serían habilidades de este dominio.

Históricamente, estas habilidades son las más entrenadas en la educación tradicional formal.

  • Habilidades personales:Estas habilidades, a pesar de ser las que marcan las mayores diferencias entre personas, no acostumbran a ser objeto de la educación formal, aunque todas se adquieren mediante aprendizaje. Una propuesta de habilidades susceptibles de desarrollar para el beneficio de la juventud incluiye: la tolerancia a la frustración, el autocontrol, el pensamiento flexible y reflexivo, pero también crítico, el respeto a uno mismo y a los demás o las habilidades sociales y de comunicación.

Por estas razones, incorporamos objetivos de ambos tipos en todos nuestros Programas de Desarrollo Individual (PDI), con el objetivo de acompañar a los jóvenes en su desarrollo personal; puesto que el desarrollo de habilidades curriculares y personales son igualmente necesarios para el objetivo final que consideramos que persigue todo proceso educativo: menores que se convierten en adultos con éxito.

Si quieres conocer más acerca de estos programas de desarrollo individual, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí.

Albor Psicología
info-alcala@gac.com.es
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